ÁNGEL CASAUS GARCÍA: UN UNCASTILLERO ASESINADO POR EL NAZISMO.

Nació el 1 de marzo de 1903 en Uncastillo, hijo de Benito Casaus Urazpe y María del Carmen García Pueyo, pertenecía a casa Pichador y tenía al menos cuatro hermanos. En 1934, vivía con sus padres en la calle San Felices nº 5. Ángel era soltero, trabajaba como jornalero y militaba en la UGT local.

Tras el golpe de Estado, a diferencia de otros vecinos, no huyó de Uncastillo. En 1937, a los 33 años, fue reclutado forzosamente en el Tercio Sanjurjo, a pesar de no ser llamado a filas por su edad. Tras una breve instrucción en Zaragoza, combatió en la sierra de Alcubierre y luego en el frente de Teruel.

En mayo de 1937, mientras estaba en el frente de Leciñena, Ángel desertó con la intención de unirse a la zona republicana, comunicándoselo a su hermano Bonifacio en un encuentro en Zaragoza. En abril de 1938, ya en territorio republicano, comenzó a trabajar como guardia del Cuerpo de Vigilantes de Campos de Trabajo en Hospitalet de l’Infant (Tarragona), custodiando prisioneros de guerra y condenados, muchos de ellos aragoneses.

A finales de septiembre de 1938, el campo se evacuó al Pirineo leridano. Tras la ofensiva franquista en Cataluña, Ángel, como muchos otros republicanos, cruzó la frontera francesa a principios de 1939. Durante cinco años se le pierde la pista hasta que, gracias a los archivos de Arolsen, se sabe que el 21 de mayo de 1944 fue deportado a Alemania en tren desde Compiègne (Francia).

Los detenidos provenían del campo de internamiento de Royallieu y fueron transportados en un convoy de 2004 personas, entre ellos unos 200 republicanos españoles, hacia los campos de concentración nazis. Tres días después, Ángel llegó al campo de Neuengamme, cerca de Hamburgo, donde fue registrado con el número 31087. Su destino final fue el subcampo de Meppen-Versen (su nombre aparece en una lista de trabajadores forzados de este subcampo elaborada por la Cruz Roja holandesa en enero de 1945).

El campo de Versen, inicialmente para prisioneros de guerra, se convirtió en un subcampo de Neuengamme en noviembre de 1944. Los prisioneros, incluyendo Ángel, fueron obligados a construir el Friesenwall, una línea de fortificaciones defensivas. Las condiciones de vida y trabajo eran inhumanas, con escasez de alimentos, ropa inadecuada y largas jornadas bajo condiciones climáticas adversas, lo que provocó la muerte de cientos de prisioneros.

Ante el avance aliado, el campo de Versen se clausuró el 25 de marzo de 1945. Los prisioneros fueron evacuados en una "marcha de la muerte" hacia Cloppenburg y luego trasladados a Bremen y finalmente de vuelta a Neuengamme, llegando el 3 de abril. Esta marcha inhumana causó la muerte de muchos deportados.

En las semanas previas a la capitulación alemana, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes, quemando archivos. Por este motivo, no existe documentación que acredite la muerte de Ángel Casaus García, figurando oficialmente como "desaparecido". Su familia nunca tuvo noticias suyas, por lo que se presume que murió en el subcampo de Meppen-Versen, en alguna de las marchas de evacuación o en los caóticos días finales del Tercer Reich, o poco después de la liberación a causa de las secuelas de su terrible cautiverio.





 Reloj de bolsillo de Ángel Casaus García, recuperado por la asociación Charta de Uncastillo (Arolsen Archives) y entregado a sus familiares.



                

  

Texto: Francisco Javier Ruiz Ruiz (Asociación Charata para la Recuperación de la Memoria Histórica de Uncastillo). Texto extraído de la revista de la Lonjeta 2020.




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